EN VIVO DEPORTES



«Checo» Pérez le demostró a Ferrari que también puede competir

02/10/2022 | 11:32 am


Singapur.- Sergio Pérez (Red Bull) logró este domingo su cuarta victoria en la Fórmula Uno -la segunda de la temporada- al ganar el Gran Premio de Singapur en el circuito de Marina Bay, donde relegó al segundo y al tercer puesto a los Ferrari de Charles Leclerc y Carlos Sainz, respectivamente, que firmó el decimocuarto podio en la categoría reina para el español.

‘Checo’ firmó una brillante actuación en la carrera más exigente de la temporada, marcada por el calor y la elevada humedad, convirtiéndose en el primer piloto, después de Sebastian Vettel -que lo logró en 2011-, en ganar en el mismo año las dos principales carreras urbanas: la de Mónaco y la de Singapur. En una jornada muy ajetreada, como era de esperar, que acabó con seis abandonos, entre ellos el del otro español, el doble campeón mundial Fernando Alonso (Alpine) a causa de una avería en el motor.

Max Verstappen, que el viernes cumplió 25 años de edad, por otra parte, no pudo hacer un doble festejo en Singapur, ya que la primera condición para revalidar título del mundo este mismo domingo era que ganase la carrera; y eso no sucedió.

La jornada fue redonda, no obstante, para Red Bull, que ganará los dos títulos esta temporada; y que podría festejar el de ‘Mad Max’ en casa de su motorista, Honda -propietario de Suzuka- dentro de sólo siete días en el Gran Premio de Japón.

La fuerte lluvia que caía sobre el circuito de Marina Bay obligó a que, una hora antes del teórico arranque de la prueba, se anunciase que, inicialmente, el mismo se iba a retrasar 30 minutos. Antes de que distintos anuncios referentes a nuevas informaciones también se hicieran esperar; hasta que finalmente, se dio la salida a las nueve y cinco, hora local, es decir, una hora y cinco minutos más tarde de lo esperado. Toda vez que la lluvia remitió.

El fantasma de lo acontecido en Spa-Francorchamps (Bélgica) la pasada temporada sobrevoló durante esos momentos de forma liviana Marina Bay, aunque con una clara diferencia: en Singapur se recuperaba este año la tradicional carrera nocturna -suspendida los dos años anteriores a causa de la pandemia- y no habría problemas de visibilidad en una prueba que de principio a fin, en cualquiera de los casos, se disputaría con luz artificial.

Charles Leclerc (Ferrari) afrontaba la prueba desde la pole con Pérez saliendo junto a él desde la primera fila en el segundo puesto de la formación. Y los españoles Sainz y Alonso en la cuarta y en la quinta plaza, respectivamente: Sainz, al lado del séptuple campeón mundial Lewis Hamilton (Mercedes), desde la segunda fila; y Alonso, homenajeado antes de la prueba por su récord histórico 350 carreras en la F1, en la tercera hilera con el inglés Lando Norris (McLaren) como vecino.

Toda la parrilla tomó la salida con neumáticos intermedios nuevos, salvo los dos AlphaTauri, que llevaban los usados. Y con el otro Mercedes, el de George Russell, que había cambiado motor, saliendo desde el pit lane.

Verstappen partía octavo, después de que el sábado hubiese tenido que abortar su último intento, ya que su equipo erró al pensar que llevaba menos combustible de lo esperado. En una pista que debutó en el Mundial en 2008 -precisamente con triunfo de Alonso, ganador asimismo en 2010- y en la que nunca dejó de salir en carrera el coche de seguridad.

No iba a ser menos esta vez. El safety car apareció en la octava vuelta, después del incidente en el que Nicholas Latifi (Williams) tocó a Guanyu Zhou (Alfa Romeo), quedando ambos fuera de la carrera.

Antes, en la salida, ‘Checo’ tomó el liderato al rebasar a Leclerc, mientras que Sainz adelantó a Hamilton -en una acción de la que se quejó el británico, que los jueces ni revisaron-; Alonso perdió dos puestos, pero recuperó uno y era quinto en la segunda vuelta -antes de volver a perder la posición con Norris-, en la que Verstappen, que tampoco salió bien, iniciaba su remontada desde el duodécimo puesto.

Las diferencias marcadas se redujeron a la nada y la prueba se reanudó con el bravo piloto tapatío por delante de los dos Ferrari con Verstappen en la novena.

«Mad Max» no tardó en pasar a Vettel y Gasly; y a falta de cincuenta giros tenía en el punto de mira a Alonso, que a su vez presionaba a Norris, que acabó distanciándose en una pista que tardaba en secarse y que nunca llegó a hacerlo del todo.

‘Checo’, con un buen ritmo, mantenía a segundo y medio a Leclerc en la decimoquinta vuelta, con el otro Ferrari más atrasado -a cinco de su compañero- en la tercera posición, un segundo por delante de Hamilton.

Alonso retuvo al vigente campeón todo lo que pudo, pero en la vuelta 21, el motor de su Alpine se ahogó, cuando rodaba sexto. Y, después de diez carreras seguidas en los puntos, el doble campeón mundial encadenó su segundo abandono de la temporada después del de Monza (Italia).

Russell fue el primero en cambiar a las slicks. El británico puso medios y le ofreció gran información a sus rivales, ya que sus deslizamientos invitaron al resto a observar con cautela.

Alex Albon (Williams) también se bajó del coche antes de tiempo, apenas unos instantes antes de que el Alpine de Esteban Ocon corriese con idéntica suerte que el de Alonso. El francés acabó su actuación en la vuelta 29, provocando el segundo coche de seguridad virtual. En el que tanto Hamilton como Verstappen se precipitaron sobre Sainz y Norris, respectivamente

El mexicano de Red Bull lideraba, pero Leclerc marcaba giros rápidos tras la retirada del ‘VSC’ y se le acercaba a tres segundos. El siguiente en perder el control fue Hamilton, en la 33, dejando vía libre al podio del español y regresando a pista entre Norris y Verstappen, que, enfadado, volvía a ser sexto a causa de la maniobra del británico.

En cuanto la pista mejoró -en el momento que Russell marcó la vuelta rápida- empezaron las paradas. Y el primero en entrar a garajes fue el monegasco de la «Scuderia», que instaló medios en otra lenta acción del equipo de Maranello en la 34, cediéndole el segundo puesto provisionalmente a su compañero, quien paró una vuelta después, al igual que Verstappen. Poco antes de la entrada de un nuevo coche de seguridad, provocado por el accidente de Yuki Tsunoda (Alpha Tauri).

McLaren, que acabaría cuarto con Norris y quinto con Daniel Ricciardo, aprovechó esta ocasión para avanzar puestos y recuperar la cuarta plaza del Mundial de constructores de las manos de Alpine.

Al relanzarse la prueba, Verstappen se lanzó a por Norris, se pasó de frenada y por los pelos evitó una circunstancia peor al hacer una espectacular salvada en una escapatoria; pero tuvo que hacer otra parada -puso blandos- y salió de los puntos antes de remontar hasta la séptima plaza.

Como ya estaba claro que no se completarían las 61 vueltas, se puso en marcha el cronómetro que acercaba a las dos horas reglamentarias; y a falta de 27 minutos, ‘Checo’ -que se fue largo en una curva- se encontró a Leclerc marcando vueltas rápidas y a sólo medio segundo,

Sainz estaba tercero, a siete segundos, pero muy presionado por Norris, cuando se habilitó el DRS, pero tanto Pérez como el piloto madrileño, resistieron todos los ataques y acabaron de forma magistral reteniendo sus puestos.

Se dio a conocer entonces que ‘Checo’ estaba siendo investigado y que podría ser sancionado, al parecer por una supuesta maniobra irreglamentaria con la presencia del coche de seguridad en pista. Fue ahí cuando por comunicación interna le indicaron al mexicano que echara el resto e intentara ampliar a más de cinco segundos su ventaja.

La elevó a más de siete y acabó brillando en la noche singapurense, donde un buen puñado de compatriotas le cantaron el ‘Cielito Lindo’ después de que sonara el himno mexican, por cuarta vez desde que corre en la categoría reina. Esta vez en Marina Bay. Para mayor alegría de su escudería. Red Bull no ve peligrar la revalida de ‘Mad Max’. El título lo podrán festejar, para mayor alegría de Honda, dentro de siete días, en Suzuka.

Confirmación de la victoria del mexicano por parte de la F1

EFE