EN VIVO UNIÓN RADIO 90.3



BRUSELAS.-El primer ministro belga, Charles Michel (dcha), y su homólogo galo, Edouard Philipp dan una rueda de prensa en Bruselas (Bélgica) el pasado 16 de octubre de 2017/EFE

Bélgica condenó la violencia, pide diálogo y niega crisis con España

19/10/2017 | 10:27 am


BRUSELAS.- El primer ministro belga, Charles Michel, reiteró hoy que la posición de su Gobierno respecto a la crisis institucional en Cataluña es condenar la violencia y llamar al diálogo entre las partes y al respeto del orden nacional e internacional.

A su llegada a la cumbre de líderes de la Unión Europea (UE) que se celebra hoy y mañana en Bruselas, Michel rechazó que hay una que haya una crisis diplomática entre Bélgica y España.

«Condeno la violencia, llamo al diálogo y pido una desescalada», repitió el primer ministro belga.

Preguntado sobre sus declaraciones el pasado fin de semana en el diario «Le Soir», cuando dijo que si fracasara el diálogo en España cabría plantearse una mediación internacional, el primer ministro belga quitó hierro a esas palabras.

«Creo que hay mucho nerviosismo (…) que parte de una crisis política en España, lo entiendo. España es un país amigo. Siempre hemos pedido diálogo, el respeto del orden nacional y del orden internacional, del Estado de derecho. Somos consecuentes, constantes», dijo.

Michel agregó que «quizá haya habido interpretaciones, instrumentalizaciones de las palabras en esta situación de crisis en España».

Michel, que gobierna en una colación de la que forma parte el partido nacionalista flamenco N-VA, agregó que no tiene prevista una reunión bilateral durante la cumbre con el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, pero subrayó que entre los dos países ha habido «contacto permanente» al más alto nivel diplomático «en los últimos días».

Preguntado sobre si teme que España bloquee a la candidata de Bélgica para presidir Europol, Catherine De Bolle, Michel dijo estar «convencido de que España es un país que no practica ese tipo de medidas de represalia» y agregó que confía en que Madrid base su evaluación «sobre la calidad de las personas concernidas».

EFE