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Foto de archivo.

Bélgica alerta del avance del islamismo radical frente al moderado en el país

08/02/2017 | 07:14 am


BRUSELAS.- El Órgano belga de Coordinación para el Análisis de las Amenazas (OCAM) ha alertado de que una forma de islam radical se propaga en el país en detrimento del moderado, lo que puede incitar la actuación de grupos yihadistas, según un informe filtrado de esa institución que recoge hoy la prensa local.

«Un número creciente de mezquitas y centros islámicos en Bélgica están bajo el control del wahabismo -doctrina rigorista de la ley islámica-, el aparato misionero salafista», advirtió la OCAM en su estudio sobre la influencia de ese movimiento político-religioso fundamentalista financiado por Arabia Saudí.

En Bélgica, imanes relacionados con esa corriente integrista predican regularmente en mezquitas y se reivindican como wahabitas, especialmente en ciudades como Bruselas, Amberes y Malinas, indicó la agencia Belga, que se hace eco igualmente del informe.

Además, la OCAM advirtió de que ese movimiento se está extendiendo por Europa a través de cadenas de televisión y medios en internet afines.

En su opinión, se trata de una «minoría», aunque avisó de que los imanes moderados en sus mezquitas «no pueden hacer nada frente a esta violencia mediática».

El director de la OCAM, Paul Van Tigchelt, no se pronunció sobre la filtración de este informe a los medios.

Van Tigchelt sí que reconoció este lunes ante la comisión parlamentaria que investiga los atentados reivindicados por el Estado Islámico del pasado 22 de marzo en Bruselas, que dejaron 32 víctimas mortales, que Bélgica debe desarrollar su propia «máquina de propaganda» para combatir la de los grupos terroristas.

Desde su punto de vista, para evitar la radicalización de los jóvenes no basta con suprimir contenidos, sino que además hay que difundir ideas de «fuerzas positivas» de la sociedad civil en internet, en las mezquitas o las escuelas.

Según dijo, el organismo que dirige ha constatado cada vez más la tendencia a incitar a los «combatientes terroristas locales» a actuar, frente a la de reclutar a combatientes extranjeros venidos de países en conflicto como Siria.

EFE