EN VIVO UNIÓN RADIO 90.3



Canciller argentino, Jorge Faurie

Argentina pide no mezclar tema ambiental y comercial al ratificar UE-Mercosur

16/09/2019 | 01:44 pm


VIENA.- El canciller argentino, Jorge Faurie, exigió este lunes no mezclar los asuntos ambientales y comerciales en el proceso de ratificación del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, que creará, cuando entre en vigor, un mercado de 780 millones de consumidores.

En entrevista con Efe en Viena, donde participa en la Conferencia General de la agencia nuclear de la ONU, el canciller recordó que en el acuerdo final se recogen todos los aspectos ambientales que demandaba la UE.

El pasado 28 de junio, la UE y Mercosur, integrado por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, finalizaron tras 20 años de negociaciones el acuerdo comercial, que todavía debe ser ratificado para entrar en vigor.

El jefe de la diplomacia argentina aseguró que el Mercosur adoptó la posición ambiental de la UE, y que en el acuerdo final «los aspectos ambientales están claramente defendidos y protegidos».

Sin embargo, consideró que se ha creado cierta «confusión» con el asunto ambiental para poner en entredicho aspectos comerciales del tratado.

«Se hizo una mezcla que algún que otro país intentó utilizar como una especie de ‘chicana’ (artimaña) en el proceso negociador para la parte comercial», expuso Faurie, aunque sin citar a ningún Estado concreto.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, aseguró a finales de agosto que no firmaría el pacto con el Mercosur, al considerar que el mandatario de Brasil, Jair Bolsonaro, «mintió» cuando asumió los compromisos sobre la «protección de la biodiversidad».

Faurie recordó que los debates para proteger la Amazonía tienen su propio marco específico, que son las Conferencias de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP), cuya próxima edición se celebrará el próximo mes de diciembre en Chile.

En cualquier caso, el jefe de la diplomacia argentina consideró que el acuerdo no peligra dados los «enormes beneficios» que aportará a todos los países implicados, incluida Francia.

«El acuerdo en este momento no está para nada en peligro. Estamos en una fase inicial que es la de la cohesión legislativa», añadió.

Faurie también indicó que Argentina podría facilitar el diálogo entre Brasil y Francia para ayudar a superar las diferencias dado que Buenos Aires tiene muy buenas relaciones con ambos países.

Aseguró que Brasil ha tenido una política muy activa para defender su patrimonio ambiental, como muestran iniciativas pioneras como la Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro en 1992.

«Estamos ahí a disposición para ser los que facilitemos un diálogo para entender que Brasil tiene una política ambiental que, más allá de algunas frases construidas, no se olvide que todo el trabajo de la protección del medioambiente a escala global comenzó en Río en 1992», subrayó.

El canciller concluyó afirmando que se debían discutir posibles compensaciones para aquellos países que limitasen su desarrollo para conservar su patrimonio ambiental en beneficio de la humanidad.

«Hay una cuestión implícita en esto que es una discusión que dar: la preservación del patrimonio ambiental, que es de beneficio para la humanidad; también va a requerir que tengamos compensaciones o medidas para aquellos países que refrenan aspectos de su desarrollo para proteger aquello que todo el mundo necesita», sostuvo.

Tanto el Gobierno de Brasil como el Parlamento del Mercosur (Parlasur) consideran que Francia tiene un interés político más allá de la preocupación real por lo que pasa en la Amazonía.

El presidente de Parlasur, el uruguayo Daniel Caggiani, criticó hace semanas que la voluntad de algunos países europeos de no firmar el acuerdo es una «artimaña» para detener la aprobación del tratado.

El acceso del competitivo sector agropecuario de Mercosur al mercado europeo ha despertado protestas de agricultores en países como Francia, Irlanda o Italia.

Por el contrario, en América Latina han sido la industria, como la del motor, la que ha protestado por las consecuencias del libre comercio con la UE.

EFE/SPLL