domingo, julio 14, 2024
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Autoridades paraguayas descartan que explosivos robados llegaran a manos de criminales

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ASUNCIÓN.- Autoridades de Paraguay afirmaron este jueves que tienen «serios indicios» de que «una cantidad importante» de cordones explosivos robados de una cantera del departamento de Itapúa (sureste), fronterizo con Argentina, fueron sustraídos supuestamente para su venta ilegal y no llegaron a manos del crimen organizado, como temía el Gobierno.

Así lo confirmó el ministro de Defensa de Paraguay, Oscar González, en una conferencia de prensa desde la residencia presidencial en la que adelantó que tienen «serios indicios y plena prueba (…) de que esos materiales fueron comercializados y utilizados en canteras no habilitadas».

«Con eso llegamos a la conclusión de que esos materiales no fueron a parar al crimen organizado, que era la preocupación muy grande que teníamos», aseguró el ministro.

La Dirección de Material Bélico de Paraguay (Dimabel) recibió el lunes la denuncia del supuesto robo de más de 10.000 metros de cordón detonante explosivo del depósito de una cantera ubicada en San Juan del Paraná.

El director del Dimabel, Melanio Servín, refirió que la cantera de la que se sustrajeron los explosivos trabajaba legalmente, y que en las zonas aledañas operan otras mineras similares, pero sin autorización.

Luego de realizar indagaciones entre los operadores ilegales, la institución maneja la premisa de que la cantera habilitada supuestamente vendió sus cordones explosivos a los ilegales, un hecho que el funcionario consideró «grave».

«Nosotros como institución tenemos una alta presunción de que fue una autodenuncia», dijo Servín, que puntualizó que finalmente será la Fiscalía la que determine las responsabilidades.

El director alertó que en Paraguay está prohibida la comercialización de cordones explosivos entre canteras o usuarios y que solamente la Dimabel «habilita la utilización», para tener una trazabilidad del destino de los productos.

El cordón detonante robado es un tipo de explosivo usado para «conectar pozos de las canteras», según Servín, quien añadió que el precio de un kilo para las canteras legales es de 50.000 guaraníes (unos 6,65 dólares), pero en la reventa en el mercado negro asciende a unos 450.000 guaraníes (60 dólares).

Además, refirió que luego de la denuncia el presidente de Paraguay, Santiago Peña, ordenó «la suspensión de toda actividad comercial relacionada a explosivos en el país», disposición que se levantó el miércoles.

EFE

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