jueves, julio 18, 2024
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Nápoli le ganó la pulseada al Braga por un autogol de Niakaté

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CARACAS.- Nápoli se quedó con una valiosa victoria 1-2 ante el Braga por un gol en propia puerta de Niakaté que desilusionó al elenco luso.

No fue un inicio fácil de temporada para el campeón de Italia, que llegó a Portugal con más dudas que certezas tras un empate y una derrota.

Las miradas se centraron en el nuevo técnico, un Rudi García que no ha conseguido mantener el ritmo y el juego que exhibió el año pasado el conjunto ‘partenopeo’ con Luciano Spalletti y que salvó los muebles en el minuto 90 con un regalo caído del cielo en forma de autogol del rival.

El partido se presentó como la oportunidad de oro para ambos combinados para alejar la incertidumbre. Esto debido a que el Braga también llegó al encuentro tras una derrota y con tres jornadas sin ganar en la liga portuguesa.

Pero Osimhen y la mala fortuna de Niakaté se encargaron de decantar la balanza en favor de los italianos. Aunque no metió gol, el nigeriano fue un tormento para la zaga lusa, que no pudo frenar al ariete y fue superior en cada duelo.

Solo el poste y la gran actuación del portero Matheus, rubricando paradas incluso lesionado, impidieron la goleada en el Municipal de Braga. El VAR también hizo parte anulando un penalti que había señalado sobre Osimhen, que estuvo en todas las jugadas de peligro.

Matheus solo retrasó lo que parecía inevitable, pero dio alas a su equipo durante 45 minutos. Porque fue justo al borde del descanso cuando Di Lorenzo encontró en el área un balón manso, que el capitán colocó en la escuadra. El gol dio cierta tranquilidad a García y sus jugadores, que salieron más relajados en el segundo tiempo.

Tanto que, pese a ser superiores, fueron dejando poco a poco crecer a los locales. Hasta que, después de varias ocasiones desperdiciadas como un disparo de Zielinski desde el borde del ñarea pequeña, el Nápoles pagó su poca efectividad en el primer tiempo y encajó un gol de Bruma que pareció definitivo para el partido.

El Nápoli, como ya hiciera ante el Genoa en Serie A, tiró más de corazón que de cabeza, se volcó en el ataque a la desesperada y encontró la victoria en un centro que Niakaté se encargó de rematar en propia meta. Un golpe durísimo para un Braga que no se rindió y en la última jugada se topó con la madera. El Nápoli y, sobre todo, Rudi García, salvaron los muebles.

EFE

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