martes, julio 16, 2024
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Evenepoel dio un golpe de orgullo en la Vuelta a España

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Larra-Belagua (Navarra).- Un día después de perder todas sus oportunidades de pelear por la Vuelta, Remco Evenepoel tiró de su orgullo para triunfar en la 14ta etapa de la competencia. Mientras, en la general, el estadounidense Sepp Kuss continúa con el maillot rojo.

De la frustración a las lágrimas de alegría. Apenas 24 horas después de la histórica «pájara» en la jornada del Tourmalet, la venganza del campeón belga no se hizo esperar.

Provocó la fuga del día, coronó junto a Bardet los puertos de la jornada, se vistió con la camiseta de líder de la montaña y entró orgulloso inaugurando la cima de Larra-Belagua. Remco impuso su clase en la última subida.

Fundió a Bardet, compañero de aventura, a 4 km de meta, y alzó los brazos por segunda vez, ya que también se impuso en Arinsal. Una destacada faena que alivia la pena del vencedor de la Vuelta 2022.

«He pasado un día difícil, no he dormido mucho, tenía pensamientos negativos. Hoy salí a darlo todo. Conocía la etapa porque vine a verla, y sabía que era dura. Ha sido muy bonito conseguir esta segunda etapa en la Vuelta», dijo emocionado en la meta.

Un duelo entre dos que decidió Remco gracias a su clase, intacta a pesar de la penosa imagen en Pirineos. Alzó los brazos con autoridad y 1.11 minutos sobre el rival francés. En el pelotón nada de batalla.

La fuga de Evenepoel vino a la medida del Jumbo para pasar el día más duro de montaña a una jornada de transición. Los hombres de la general llegaron de la mano a 8.17 minutos.

Otro día de rojo para Kuss, un líder que ya piensa como tal, y no como eterno gregario. Al americano le siguen sus compañeros Primoz Roglic y Jonas Vingegaard a 1.37 y 1.44, respectivamente.

EL ORGULLO DE REMCO, UN CAMPEÓN HERIDO

Tras la tempestad de la etapa del Tourmalet, otra jornada con etiqueta de reina por la dureza del recorrido.

Entre dos pequeñas localidades como Sauveterre De Béarn y Belagua una travesía pirenaica con 4 puertos de entidad, una prueba de fuego idónea para ratificar jerarquías o rectificar decepciones.

Jumbo Visma salió a guardar su tesoro de la general, y otros, como Evenepoel, a «iniciar otra forma de correr» después de la «pájara» que lo eliminó de la Vuelta.

Un campeón herido, con ansía de venganza, quien tomó pronto cartas en el asunto con una actitud ofensiva y ambiciosa. Remco se metió en una fuga inicial de 24 hombres camino del Col Hourcére (Especial), una subida de 11,1 km al 8,7 con rampas del 14 nutrida de ciclistas de calidad, como Castroviejo, Storer, Kamna, Bardet.

Entre todos se destacaron el propio Evenepoel y Bardet, que coronaron en cabeza con el grupo del Jumbo, Ayuso y Mas a 1.30 minutos. Remco coronó en cabeza con el francés a rueda, y se puso a 1 punto del maillot de la montaña que se puso Vingegaard en el Tourmalet.

El pelotón pasó a 3.50 minutos, sin muestras de alarma. El mismo dúo subió el puerto más exigente del día, Larrau, un muro de categoría especial de 15 km al 8 y rampas del 16 que marca la frontera entre España y Francia. Por estos escenarios supo Miguel Indurain lo que es escalar sin opciones.

En aquel Tour del 96 el mito navarro no sufrió, entre otras cosas porque ya tenía perdido el Tour y no era cuestión de dejarse la vida en la subida.

Esta vez Remco y Bardet iban en búsqueda y captura, y con muchas opciones de ganar la etapa. Una golosina terapéutica para ambos. Pasaron la cumbre con 2 minutos sobre Storer y 4 respecto a los hombres de la general. El belga ya tenía el maillot de lunares azules.

EVENEPOEL, LÁGRIMAS DE ALEGRÍA; TREGUA EN LA GENERAL

La subida hasta la inédita cima de Belagua empezó en Isaba, en el valle del Roncal, un regalo para la vista, donde ajenos al paisaje empezaron a trepar Evenepoel y Bardet.

Una partida de ajedrez para decidir el primer conquistador de la meta inédita navarra. Evenepoel dio la cara, desde que empezó la etapa, durante, y al final.

No podía dejar escapar la oportunidad de aliviar la herida profunda del Tourmalet, uno de esos días que no se olvidan. Subiendo a un ritmo vivo, exigente, el belga terminó con Bardet a 4 de meta. Restaba el camino triunfal. Paseo para le reflexión, tiempo para disfrutar del éxito inminente.

El león de Aalts, de 23 años, doble ganador de la Lieja Bastoña, ya con 4 etapas en la Vuelta y 2 en el Giro, no es de los que se rinden. Un campeón puede doblar la rodilla, pero al día siguiente se levanta. Remco dio una lección.

Sin opciones en la general, se alivió con un triunfo especial en la inédita cima navarra. Este domingo se disputa la decimoquinta etapa entre Pamplona y Lekunberri, de 158,3 km.

Tras la montaña jornada de relativa con tres puertos, el de Lizarraga y doble paso por Zuarrate (2a, 7,3 al 4,8), la última cima a 8 de meta.

EFE

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